Publicado: 10 de Marzo de 2017

Ya se empiezan a encontrar procesionarias en grandes cantidades. Estas orugas pueden producir lesiones muy graves en perros y también en personas. Su capacidad urticante es tan alta que incluso a la distancia de 1 metro una persona puede sentir picores por todo el cuerpo. Hay que evitar los paseos por pinares y siempre estar muy atentos al suelo por donde paseamos. Si nuestro perro entre en contacto con procesionarias debemos acudir inmediatamente a la Clínica. En contacto con la cavidad oral y la lengua es el mas peligroso, Así como su ingestión.